5:50 de la mañana, suena el despertador, al lado mio mi compañero de habitación Blas me da los buenos días con su habitual humor, bajamos a desayunar y nos reunímos con el resto de compañeros, gente del CorreSiero y del Avientu Asturias, ellos no lo saben pero realmente son Chanwas con distintas camisetas, me siento cómodo aunque noto la ausencia de una gran persona a mi lado ( si si tú cabronazo). Terminado el desayuno cogimos el autocar que la organización había puesto para acercarnos hasta Covadonga. Son cerca de las 8 y todavía es de noche, está próxima la salida, he saludado a mucha gente y entre mis nervios llego a agradecer el practicar este deporte, entre la carretera y la montaña estoy conociendo a una cantidad de gente increible y todos con el mismo factor común: son personas.
Comienza la carrera, 300 metros de carretera en los que hay que coger rápidamente posición ya que a continuación viene la subida a la cruz de Priena y el camino es estrecho y empinado y si no te posicionas bien puedes quedarte envuelto en un tapón. Efectivamente he cogido buena posición y en un momento me encuentro en la mitad de la subida, miro hacia abajo y veo el amanecer con las torres de la Basilica de Covadonga sobresaliendo de entre la niebla, apetece parar pero siento que el jabalí que llevo detrás me pasaria por encima si me detengo. Una vez en el alto ya comenzamos a correr hacia la Porra de Enol pasando primero por la Huesera, la Vega de Comeya, las minas de Buferrera, el Lago Ercina y el Lago Enol, la subida a la Porra es el punto mas alto de la carrera 1279 mts., se hace duro, el sol empieza a calentar, es el km 16, todavia queda un mundo, una vez en el alto toca bajar hasta Covadonga, bajada bastante rápida y en el último tramo complicada debido a que la humedad del bosque hacían muy resbaladizas la rocas del camino, tras el descenso llegada llegada a la Santina, km 25, donde tienen un gran avituallamiento, mucha gente, mucho ambiente,pero me siento mal, cansado, como y bebo y pienso que me quedan 17 km, solo el pensarlo me da mas cansancio, pero hay que seguir. Las escaleras de la Santina me llevan al aparcamiento de la Basílica para entrar en una pista de dura subida de 5 km, una vez en el alto recupero fuerzas y ánimo y noto que mis piernas quieren correr de nuevo, no desaprovecho la oportunidad y me lanzo por subidas y bajadas a por el último tramo de fuerte subida, la del repetidor de Saguenzo, km 36, del repetidor a Cangas todo bajada técnica y complicada, con cuidado porque los pies ya se levantan poco del suelo y tropiezan con todo, pasas otro pequeño bosque, ya se oye la megafonía de meta, ya estoy en Cangas!!!!! veo mucha gente, aplausos, animos y gente llamándote por el nombe, la sensacion de felicidad es....no puedo describirla....lo escribo y me emociono......en el fondo soy un blandón......METAAAAAA


